Descubrimos su esencia antes de comprometerle con un estilo estético. Pero ¿qué es la esencia? Para los filósofos clásicos y medievales la esencia eran las cualidades fundamentales de cualquier cosa, sin alguna de las cuales dejaría de ser ella misma, sino otro objeto distinto. Nosotros aplicamos este principio a nuestra filosofía de diseño creando conceptos y sistemas visuales fieles a la esencia de tu marca. Llegamos a conocer tu interior y desarrollamos un estilo que por un lado elevara tu marca, y por el otro mejorará la relación con tus clientes.
Aquí explicamos algunos principios que guían nuestro trabajo:
Diseño por, para y de las personas.
El diseño es democrático. Es para todos. A todos nos gustan las cosas atractivas, intuitivas, y asequibles. El diseño de comunicación no es diferente. Las páginas web, publicaciones y otros productos de marketing deben ser atractivos y fáciles de leer (más fáciles aún de implementar), y sin que cueste una fortuna. Algunos de nuestros adjetivos preferidos son fácil de usar, empático, intuitivo, limpio, bello, ya que reflejan perfectamente nuestra filosofía de diseño centrada en las personas.
Juntos podemos, divididos perdemos.
El trabajo en equipo y la sinergia producen algo mucho mayor que la mera suma de los esfuerzos individuales. Para encontrar las soluciones más sorprendentes y las sinergias que queremos, tenemos que trabajar como un equipo. Los mejores resultados se dan cuando integramos nuestros conocimientos y destrezas, pudiendo así descubrir y desarrollar juntos nuevas formas de conectar con tu público objetivo o clientes y de ofrecerles lo que necesitan.
«Salva la belleza, salva el mundo».
Al menos así lo creía el novelista ruso Fyodor Dostoyevsky. Al igual que los otros conceptos trascendentales, Verdad y Bondad, Belleza refleja lo eterno. Su atractivo impregna épocas, trasciende culturas e intuitivamente orienta hacia el bien. La auténtica belleza es clásica y siempre sobrevive a las tendencias de la moda. Intentamos permanecer por encima de las tensiones típicas de lo que se lleva, y diseñar algo sencillamente agradable y agradablemente sencillo. Queremos que su producto continúe siendo atrayente mucho después de que nos vayamos al otro mundo (y ayudar así de paso a conservar éste)
Lo que necesitas es amor.
Nada motiva más que el amor. Queremos que tus lectores, clientes o público te amen y amen su producto. Diseñamos tu producto para que refleje una personalidad única y para que tu mensaje toque, inspire, eleve, sorprenda, haga sonreír, y provoque la acción. Les dejamos desando volver a por más.
Forma y función han de ser uno.
Frank Lloyd Wright dijo que la forma y la función deben confluir en una unión espiritual . Nosotros estamos de acuerdo. Un gran diseño fluye naturalmente desde la observación de tus clientes o público objetivo, hasta la solución de diseño que responde a sus necesidades. Nunca es aleatorio, sino que sigue objetivos y estrategias. Sin embargo, en ocasiones, experimentar con la forma puede conducir también hacia nuevas vías de encuadrar problemas e incluso hacia nuevas soluciones.
Sencillo es mejor.
Menos es más. Ya está todo dicho.
Innovar siempre que sea posible, sistematizar siempre que sea necesario.
El proceso de diseño y producción puede pisar la línea entre la sistematización encarceladora y la incesante búsqueda de innovación. La clave para una mayor calidad, consistencia y reducción de costes, es la simplificación de marcas corporativas complejas o sistemas de diseño y maquetación de periódicos, y también el flujo de trabajo que llevan asociado. Pero la mecanización nunca debe ralentizar los motores clave de la innovación: la creatividad y la pasión.